MI canción

Ya escribí y canté la canción que yo me imagino que es mia pero como el rio que pasa por encima del puente, vienen a mi mente las dudas de registros copyrigth, sgae, creative commons, etc. y todos esos términos que aparecen cuando vas a editar un disco. En Hipsterian Circus expongo mas largo y mas tendido las dos cosas claras que hay que tener en cuenta.

Resulta que sólo tenemos que hechar un vistazo por ahí, en la red, donde caen los peces y leer que no, que la canción, como idea, si es nuestra es nuestra. Lo que ocurre es que en un mundo donde existen Julios Iglesias, Madonnas, Michael Jacksons (desafortudadamente ya no) hay que andarse con ojo que no le quiten a uno su canción No que nos la quiten, sino que hagan plagio. Para ello están las licencias mencionadas y click here las empresas de gestión de derechos de autor. Eso si ¿Cuanto daríamos por que alguno de estos tres nos plagiara una canción? Dejando los sueños para otro momento, nadie nos va a robar, estamos en otra cosa, y si se llevan la gallina pues que la cuiden bien, que no le falte corral para picar.

Lo interesante de los nuevos tiempos en la comunicación es que podemos, si sabemos  hacerlo o si tenemos suerte, soltar las canciones a los ocho vientos y que pasen por mas orejas de las que podiamos imaginar. Por lo que la idea de la creación en común es atractiva por el mero hecho de dar y dejar participar, sin dejar la autoría a un lado. En el momento que dejamos de tener el simbolo del dolar en los ojos, el arte se ensancha y llega mas lejos.